Tour Mítico - 22 de julio: Cauterets - PONT D'ESPAGNE- Cauterets - Pierrefitte - Argeles-Gazots - Lourdes Minimizar

Para este día, está planificada una etapa muy relajada, casi como de descanso. Se trata de subir desde Cauterets hasta el puerto de Pont de Espagne, más o menos 8 kms de ascensión, unos 700 metros de desnivel, hasta llegar al final del asfalto. Después volver a bajar y hacer muchísimos kilómetros de llano hasta Lourdes, donde visitaremos el centro religioso por excelencia.

El día amenece bastante fresco, y tomo precauciones poniéndome el maillot de manga larga del Campus de Moraira. Así que desayuno, aún con mis chicas durmiendo, y con la fresca mañanera, comienzo el ascenso, volviendo a pasar por Cauterets como ayer, y callejeo hacia Pont de Espagne. El pueblo está dormido, el telesilla aún no funciona, pero varios ciclistas se ven enfilando el puerto hacia arriba.

Subida cómoda, llena de giros y revueltas, con mucha sombra, y la vista de Cauterets perdiéndose en el vacío según voy ganando altura. Alcanzo a un señor mayor que me hizo una foto delante de una cascada, y continúo con mi ascenso tranquilo. En algunas curvas, los coches aparcados como pueden en la cuneta: sus dueños estarán haciendo excursiones a pie por la zona. Todo caracol camina lento, pero siempre llega: así alcancé yo también la cima, después de unos desniveles más exigentes, con la barrera de peaje que precede al enorme aparcamiento. Desde aquí, la gente, mochila y botas, para alcanzar los preciosos lagos de la zona.

Yo me doy una vuelta por las instalaciones, entre los coches y los paseantes, apuro hasta el final del asfalto, y me doy media vuelta. La bajada es un nuevo momento de disfrute bien merecido. Algunas curvas parecen distintas bajando, se toman desde otra perspectiva, y a veces se ven más empinadas, más cerradas o más duras. Es curioso la cantidad de cascadas que tiene este puerto en casi todas las curvas, ruidosas y alegres.

Cuando vuelvo a pasar por nuestro camping, entro y le doy las últimas instrucciones para llegar a Lourdes a mi conductora y continúo la marcha.

De nuevo he de bajar más de 8 kms hasta Soulom, pasar por Pierrefite, y ahí comienza el resto de la etapa prácticamente llana, hasta Lourdes, pasando por el cruce hacia Hautacam y el hermoso pueblo de Argeles-Gazots. Desde aquí, la opción de la autovía está prohibida para ciclistas, así que tomo, con sumo placer, la carretera que cruza pequeños pueblecillos y pasea solitaria de coches por entre las verdes montañas.

En la entrada a la ciudad de la Virgen, en una rotonda, espero la llegada de mi coche, no se me vayan a perder con tanta señal en francés.

Total del tercer día: 51,38 kms, a una media de 22,50 kms/h y una altitud de 725 metros.

Una vez cambiado de ropa de calle, vamos hasta las grutas de Betharram, verdadera joya de la naturaleza que recomiendo visitar. Lo que el agua puede hacer por el interior de las montañas, con siglos y siglos de perseverancia, está plasmado en estas grutas famosísimas. Se nos encoge todo al sentirnos tan pequeños en la inmesidad de estas cuevas, oyendo el gota a gota que forman las estalactitas, y descubriendo mil formas caprichosas que ha forjado el tiempo.

Después de salir de las entrañas de la tierra, nos vamos al cielo, al Santuario de Lourdes, a recorrer esos espacios tan grandes, llenos de multitudes, de gentes de todos los lugares del mundo. Ponemos las velas pertinentes y llenamos de agua bendita el recipiente que traíamos a propósito. Lourdes es también un paseo por sus calles atestadas de tiendas de recuerdos y de objetos religiosos, de museos de todo tipo, y ese río tan sonoro que lo cruza y lo rodea.

Unas horas después, estamos de nuevo en el camping de Cauterets, cenando y preparándonos para dormir. Hoy toca pasar las fotos de mi cámara, con la memoria totalmente llena de las mejores sensaciones, y archivarlas en el portátil, para poder seguir haciendo más.